miércoles, 29 de febrero de 2012

Anuraidh - Parte 4

Derrewyn

Se suponía que debía encontrarme con mi prima hace veinte minutos. La distancia entre nuestros cuartos y el anfiteatro no era tan grande. Salí tres minutos más tarde de lo que debiera pero ella siempre está esperándome y estos cambios de rutina me desagradan por completo. Hoy practicaríamos para el examen de mitad a año que es en dos semanas, tenemos tiempo y las cosas siempre salen bien pero no está de más anticiparse a las posibles dificultades. ¿Dónde diantres esta? Estoy parada como una tonta a un lado del escenario intentando parecer ocupada. Casi dos metros de piel verde no pasan desapercibidos, así que es imposible que no se dieran cuenta que estoy esperando. Maldita familia de incompetentes que no respetan los tiempos de otros. Refunfuño para mis adentros y practico respirar profundo como me enseñaron para calmar mis deseos de matar a alguien.

Mientras me acomodaba mi cabello en una cola veo a mi prima venir corriendo casi asfixiada y con su cara roja. Intento no sonreír maliciosamente ante su imagen desaliñada. “¿Dónde estabas?”
“Perdón, me encontré con Wendy de camino. Ella es La representante de los Elfos de la Luz y tuvo la amabilidad de pedirme si podíamos cantar en su cumpleaños. Tiene muchos planes e ideas de canciones que se adecúan a nuestro timbre, no podía decirle que no. Así que quedé con ella que estaríamos-“
“¿Perdón? ¿Cómo se te ocurre semejante estupidez?” Definitivamente mi familia o por lo menos esta parte dejaba mucho que desear.
“Es una persona tan importante y es un honor realmente grande” Me miraba como si yo fuera la tonta de la situación, como si realmente creyera lo que estaba diciendo. Posiblemente fuese así.
Respiré profundo nuevamente, conté hasta diez y le respondí: “Sé quién es y también sé que para nosotros, poderosas Banshees de la Corte UnSeelie, no es más que una faerie luminosa. No sé a qué te comprometiste tú pero yo no pienso hacer nada de lo que me estás diciendo.”
“Pero Derrewyn, tenemos que hacerlo. Yo prometí cantar en su festejo y ahora no podemos faltar a nuestra palabra.”

Me agarre la cabeza con las manos intentando por todos los medios no empezar a gritarle. Mi prima era increíblemente idiota o lo hacía para hacerme enojar, de todas maneras no era algo muy sensato de su parte.
“¡Claire! Me importa un comino lo que hayas hecho o dicho. Yo no voy a ir a su fiesta y no voy a cantar. Si tú quires eres libre de hacerlo. No voy a impedírtelo, pero como tu superior te advierto que si te degradas a esa tarea no volverás a compartir escenario conmigo nunca más. Tu elección.”

La vi contener sus lágrimas y refregarse los ojos, impasible. Estaba en mí deber marcarle las normas, ella nunca sería líder y como seguidora que era tenía que elegir un camino y sólo uno.

“Yo creo que tengo que… Veamos… Yo prometí que cantaría así que debo cantar” Estaba pidiéndome permiso sobre algo que sobre lo cual ya había hablado.
“¿Debes o quieres? Honestamente estoy cansada de esta actitud dubitativa constante cuando ya sabes que vas a hacer. El mártir no es un papel que quede contigo primita. Deja de reaccionar ante los demás y sigue tus deseos. Yo ahora no quiero que estés siguiéndome como un cachorro mojado. Te gusta la Luz vé por ella, pero no vuelvas llorando cuando te des cuenta que nunca jamás podrás ser una de ellas.”

Me di la vuelta, junte mis pertenencias y salí del auditorio caminando con mi frente en alto. La escuchaba llorar a mis espaldas, los cuadros del pasillo vibraban con el mismo ritmo que su respiración lastimosa. No me arrepentía de nada de lo dicho, ella tenía que saber cómo eran las cosas.

De repente me di cuenta de que era sería el único clan de una sola persona. No ingresarían Banshees al colegio hasta dentro de cuatro años y para ese entonces yo estaría fuera. Era una triste realidad pero no era la primera vez que me encontraba frente a situaciones adversas, y hasta ahora nunca me habían derrotado.

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