miércoles, 21 de marzo de 2012

Regreso a Baires y otras tertulias

Regresé a la hermosa ciudad el día Sábado luego de unas fantásticas vacaciones muy familiares en Aruba. Todo maravilloso y excesivo, así que volví con un plan de nuevo orden personal. Compré cosas que quería desde hace tiempo, visité el parque de Harry Potter en Island of Adventure y me saturé un tantito de las yankiladas. Volví completamente renovada y energizada lista para escribir más que nunca y con ganas de comenzar miles de mini proyectos.

Por lo pronto el nuevo evento del que seremos parte con el resto de la trouppe de Gutter Glitter es Dibujados. Los días 23, 24 y 25 de Marzo en Maipú 306 de 16 a 21 horas estaremos ahí regodeándonos y disfrutando de la tarde. Todos los que quieran son libres de sumarse.

Anuraidh - Parte 5

Horaz and Vivian

En la inmensidad del silencio que me rodeaba me descubrí esperando el estallido que sería mi hermana cuando se enterase de la situación.

Sigh.

Tal vez tuvieran razón y estuviese desplegando conductas poco saludables e incluso autodestructivas. Pero necesitaba llenar el vació. Mire a mi alrededor, inclusive en plena oscuridad podía ver perfectamente el desorden. Sentado como estaba en mi confortable sillón junto a la biblioteca podía ver todo; la puerta, el montón de ropa junto al armario, los apuntes desparramados por el escritorio y la guitarra destruida bajo la ventana. Teniendo en cuenta que suelo ser un fanático de la perfección y la limpieza, mi habitación reflejaba de manera bastante fiel mis sentimientos.

Escuché a Vivian tratando de controlar su respiración mientras caminaba a paso bastante ligero por los pasillos. Me esperaban gritos de creciente intensidad por mi comportamiento, pero mucho no me importaba en estos momentos. Si ella quería hacer un escándalo era bienvenida, al menos me distraería por un rato. La puerta se abrió lentamente y un leve frio corrió por mi espalda. Cerré los puños para evitar que el depredador en mí atacara la energía negativa que estaba amenazándome. Tanto mi hermana como yo controlábamos perfectamente nuestra Magia, no había razón ni motivo para “accidentes” entre nosotros. Entró, camino directo hacia la ventana ignorándome y levantó bruscamente las cortinas. Cerró unos instantes sus ojos, se sentó sobre mi cama y me miro como aguardando una disculpa, una excusa o algo igualmente absurdo.

Adoraba a mi familia, pero su actitud superior y condescendiente a la vez me molestaba muchísimo. “Supongo que te fueron con el cuento, ¿no?” pregunté interrumpiendo el incómodo silencio.

“No te enojes con Paul, sabes muy bien que todo esto se fue de tus manos ya. Pero cuéntame, ¿qué se supone que estás haciendo? Vas a clases como un autómata solo para mirar hacia la nada misma y el resto del tiempo lo pasas encerrado entre estas cuatro paredes. Nunca habías estado tan en el fondo. ¿Hace cuánto tiempo que no te bañas?”
Arrugó la nariz completamente a propósito y fijó sus ojos rojos en mí forzándome a responderle.

“Estoy pensado qué voy a hacer, no todo tiene que ser un continuo accionar. Por si te olvidas yo soy el que tiene el cerebro en esta familia”. ¡Já! Ahora va a hacerme un escándalo, se irá y me dejará tranquilo.

“Sé qué es lo que estás intentando, y no va a funcionar esta vez. Somos mellizos, complementarios y suplementarios. Así que los dos pensamos y actuamos en concordancia y a la par. Estoy cansada de esta actitud derrotista de tu parte. Ahora ni siquiera estas escribiendo tu música emocional y melancólica. Te siento como un constante peso que últimamente no puedo cargar o lo que es peor que amenaza con hundirme. No eres ni una sombra de lo que alguna vez fuiste. Y todo por una idiota.”

Estaba en lo correcto, pero no tenía ganas de decirlo o de aceptarlo. “¿Terminaste? ¿O te quedo algo más por decir? Parece que todos opinan sobre cosas que no saben o que suponen saber. Ella era mi…”

“¿Tu qué? ¿Tu novia, tu mitad, tu Luz, el amor de tu vida? Eres un Vampiro Horaz, inteligente, mordaz, intuitivo, cazador. No puedes ser todo lo que fuiste destinado a ser y además el muñeco de torta de un Hada. Son opuestos, deberían repelerse.”

“Estoy cansado de los tendrías y deberías. Yo soy lo que soy y lo que decido ser. Nada más y nada menos que eso. Lo que yo opte por romper, amar, desafiar o seguir depende de mí y de nadie más.” Me vi parado frente a ella temblando de ansiedad y de furia. Sorprendido de emociones que desde hace tiempo me eran esquivas. Me sonrió sarcástica y me abrazó fuerte.

“Bienvenido al mundo de los vivos, hermano. Te estaba extrañando.” Besó mi nariz y se fue canturreando una melodía alegre. Quede atónito mirando su espalda alejarse.

Suspiré, sacudí mi cabeza y por el rabillo del ojo vi mis ropas manchadas de sangre en el espejo. Ahora entendía el comentario del baño. Si mi vestuario se veía así no quería imaginarme mi rostro. Lamí mis labios limpiándolos de los restos secos de mi almuerzo y me dispuse a cambiarme. Era hora de volver a ser yo.